El agotamiento mental no es debilidad ni falta de voluntad. Es glutamato acumulándose en tu corteza prefrontal — y la ciencia ahora sabe exactamente por qué.
Durante trabajo cognitivo sostenido, el glutamato — el principal neurotransmisor excitatorio — se acumula en las sinapsis de la corteza prefrontal lateral. En exceso, fuerza al cerebro a reducir su actividad. No es pereza. Es fisiología.
El error más frecuente es intentar recuperarse de la fatiga mental con las estrategias del cansancio físico. No funcionan igual — ni de cerca.